LA PRÓXIMA EXPOSICIÓN
No el resultado. El momento.
Estás esperando. Escuchas tu nombre. Entras. Colocas tus cosas. Miras al tribunal. Empiezas.
Pero esta vez respiras. No corres. No recitas. Si una palabra no aparece, continúas. Si algo cambia, te adaptas.
Porque ya no estás intentando sobrevivir a la exposición.
Estás defendiendo tu plaza.